Elecciones: Miedo clientelista vs. Coraje Republicano

Mayo 8, 2009

Dicen que en la guerra como en el amor “todo vale”.

Para algunos, hacer política es una cuestión de servicio, para otros de patriotismo … y para otros es una cuestión de odio, de intereses, de mezquindades, egoísmos y rivalidad; sentimientos que suelen condimentar una guerra y muchas veces una campaña electoral.

Las declaraciones del ex presidente Kichner parecen reconocerse hijas del odio. Manifestaciones públicas que sostienen que sólo él puede asegurar un “futuro posible”, presagiar “incendios” y corralitos, sólo pueden nacer de una mente envilecida por el odio y rencor.

No es un odio y rencor hacia un gobierno militar de antaño. No me refiero a un odio visceral contra la “aristocracia” u “oligarquía” campestre. Tampoco es un odio contra los gobiernos corruptos o insensatos de los `90.

Estas declaraciones sólo pueden ser fruto de un odio hacia las INSTITUCIONES … un profundo y obstinado odio hacia la REPÚBLICA, pues él cree ser EL ESTADO. ¿y cómo no creerlo si maneja los tres Poderes?.

Tiene odio a perder el PODER. No pude concebir que el País necesita y reclama otra conducción. No puede creer que el kirchnerismo termina siendo una mezcla de lo peor del menemismo-alianza-duhaldismo. No quiere darse cuenta que la ciudadanía argentina se dió cuenta de que el país navega hacia ningún lado en el mar de la corrupción, la inseguridad y la ingobernabilidad.

La corrupción del gobierno y más durante el de Néstor, basta comprobarla con la cantidad de causas iniciadas contra sus funcionarios, y contra el ex presidente inclusive.

La inseguriadad es comprobable, no sólo por la tapa de los diarios y titulares del noticiero, sino con la cantidad de guardespaldas, rejas y alarmas con las que ellos mismos viven y se movilizan por donde vayan.

La ingobernabilidad es palpable en la conciencia de la mayoría de los ciudadanos, entienden que este gobierno no puede solucionar el problema del campo, que se apropio de las jubilaciones de millones de argentinos, que no se animó dar una batalla seria contra el dengue, la drogadependencia y la delincuencia, un gobierno que miente através del INDEC, que sólo sabe dar subsidios y no produce mano de obra, un gobierno que no se preocupa por el NIVEL de la educación, un gobierno especialista en borrar al que piensa distinto… un gobierno que sólo demuestra odio hacia la DEMOCRACIA, pues no respeta la VOLUNTAD DEL PUEBLO con sus candidatos “testimoniales”, además de los cambios con actuales funcionarios como Sergio Massa o Alicia Kirchner entre otros, que abandonaron el lugar que el Pueblo les otorgó.

Veremos que pasa en estas elecciones, si triunfa el miedo al “incendio” o la valentía de luchar por una mejor Nación.


Confianza en el hombre para salir de la crisis.

Mayo 4, 2009

Con ocasión del encuentro de jefes de Estado y de Gobierno de las veinte economías más fuertes del mundo, que se celebró en Londres a principio de Abril, se produjo un intercambio de misivas entre el Santo Padre Benedicto XVI y el presidente de la cumbre, el primer ministro de Gran Bretaña Gordon Brown. En ellas se reafirman la necesidad urgente de volver a poner la ética en el centro de la actividad económica.

El Santo Padre manifestó: “… Si un elemento clave de la crisis es un déficit de ética en las estructuras económicas, esa misma crisis nos enseña que la ética no es “externa” a la economía, sino “interna”, y que la economía no puede funcionar si no lleva en sí un componente ético.”

La confianza renovada en la persona humana, que debe animar todos los pasos para resolver la crisis, se aplicará mejor a través del fortalecimiento valiente y generoso de una cooperación internacional capaz de promover un desarollo verdaderamente humano e integral. La confianza positiva en la persona humana, sobre todo en los hombres y mujeres más pobres, es lo que se necesita si verdaderamente se quiere salir de la crisis de una vez para siempre, sin excluir a ninguna región.”

El primer Ministro Brown por su parte manifestó que: “Se trata de un momento decisivo para la economía mundial. Tenemos que hacer una opción. Podemos dejar que la recesión siga su curso o, como comunidad mundial unida, podemos decidir estar con los millones de personas que luchan en estos tiempos difíciles, combatir contra esta recesión global que está afectando a tanta gente en todos los continentes. Espero que los líderes mundiales se unan para estar a la altura de este desafío”.