En un post reciente, hablabamos de “juegos de poder… la rapidez e imoralidad a la hora de cambiar las reglas de juego constitucionales”, referido al adelantamiento de las elecciones legislativas del 2.009.
Hoy reaperece una segunda versión de aquel post. Una versión “TESTIMONIAL”.
No lo escribí antes porque pensé (es un decir): “son malitos, pero no tanto”; “son maquiavélicos, pero no tanto” … en fin, no quería creer lo increíble.
Las llamadas listas testimoniales funcionan así: Son candidatos “de renombre” que encabezan la Lista, actualmente ejercen un cargo para el que fueron elegidos por el PUEBLO, y que se postulan para legisladores con la simple intención de captar votos y una vez ganada la elección nunca asumen la banca.
¿Se acuerdan de la frase “Vender gato por conejo”?.
Lo que están haciendo se llama lisa y llanamente “TRAICIÓN A LA PATRIA”. No hay que confundirse ni confundir.
Esto demuestra que no valoran la voluntad del pueblo, y tambíen queda en manifiesto que si en una época no les importo la democracia… ahora menos!.
Encima hablan (o gritan) DEMOCRACIA, se autodenominan PROGRESISTAS y tienen un séquito de intelectuales que se preocupan por justificarlos por todo y de todo.
Pues voy a decirles algo: Ni el régimen en el que vivimos es democracia, ni ustedes son progresistas y ni son intelectuales los trasnochados que los aplauden.
Mención aparte merecen miembros del Poder Judicial que quedan rídiculos tratando de justificar lo injustificable, diciendo quien puede y quien no puede presentarse como candidato.
Mención aparte merece el Pueblo Argentino, que permanece callado y parece dormido … veremos hasta cuando.
Por Roque R. Cornejo.-
Noviembre 2, 2009 a las 10:50 pm |
Roque, espero que todo esto ¡CAMBIE ALGO! Porque a todos nos sorprende el caos y el desorden que es este país, pero al final del día sólo quedó en eso… en sorpresa y desilusión…
¿Hasta cuándo?
¿Qué nos diferencia de los que hicieron la revolución francesa? ¿Por qué estamos tan calladitos y quietitos y obedientes y boludizados? Dicen que en los ‘70 se infundió el terror… pero ahora tenemos al gobierno más zurdo, revolucionario y avasallador que existe y nadie mueve un solo pelo. ¿A qué/quién le tenemos miedo?
Por momentos parece que nos gusta este estado de insatisfacción constante, por lo menos nos da la esperanza de que se puede aspirar a más ¿no?
¿Me lo explican?
Noviembre 3, 2009 a las 3:44 pm |
No creo que todos se queden callados. La sociedad le dió la espalda en las últimas elecciones. Quizás lo que falte sea más participación ciudadana.