Comienzo el presente pidiendo sinceras disculpas por haber retrasado mi colaboración con éste blog, el cual lleva una honesta vocación de dialogo social a la luz de los principios jurídicos que se pretende exponer con cada artículo.
No puedo ocultar que el presente tiene dos propósitos, y permítanme hacer público el primero, el cual es manifestar la profunda alegría por el ingreso a nuestra profesión del Dr. Roque Ramón Cornejo, gran amigo y, seguramente, gran profesional. Es por ello, que quiero que sea ésta una humilde bienvenida al colega mencionado.
Entrando de lleno al segundo objetivo, que lamentablemente entristece a quienes añoramos una Justicia mas respetable, y valga la redundancia, mas JUSTA. Para quienes no están al tanto, el viernes pasado el Senado provincial aprobó el pliego del Dr. Gustavo Ferraris para cubrir una vacante en la Corte de Justicia de Salta, la del ex Juez Dr. Vicente.
Cuando escuché ésta noticia pensé por algunos segundos que antecedentes académicos o científicos podía esgrimir a su favor este joven abogado (lo joven, no por su edad –39-, sino por su falta de experiencia como abogado). Inmediatamente recordé sus oscuros pasos por la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Salta, que le merecieran alguna sanción (no puedo recordar que institución le otorgó su titulo). Sin duda, me esperancé en que su currícula posterior fuera mejor que sus años universitarios, y para aquellos que estudian en la entrañable provincia de Tucumán, el Dr. Ferraris se desempeña actualmente como Secretario de Seguridad de la Provincia de Salta. Cargo estratégico cubierto por el gobernador de la provincia. Por el desempeño de su cargo tiene varias causas penales abiertas, entre ellas, la de la represión docente llevada a cabo el año pasado, como así también, por la represión de San Expedito. Recuerdo que unos de los requisitos para ser nombrado juez de la Corte es necesario tener un mínimo de años de ejercicio en la profesión que aseguren al abogado/a que conozca la problemática del Servicio de Justicia; su pasado partidario y vinculado a cargos políticos me exime de todo comentario al respecto.
No fueron pocas las voces que se alzaron contra ésta decisión que menoscaba nuestras instituciones constitucionales y los valores democráticos y republicanos de nuestra sociedad, sin embargo, chocaron todas con la indiferencia y oportunismo político de nuestras autoridades, léase Senadores y gobernador. Para aquellos que alguna vez me escucharon relatar la moraleja del “Conejito en el Bosque” entenderán que la actual situación no depende de las aptitudes técnicas y morales del personaje, sino, de quien es su Padrino.
Nuestra calidad de abogado nos convierte en sujetos vitales en la realización del fin establecido en el Preámbulo nuestra Constitución Nacional, el de – afianzar la justicia-, es por ello, que no podemos menos que dejar de criticar esta situación que destruye nuestras aspiraciones de tener una Justicia independiente, eficiente, y por qué no, que administre Justicia.
Pablo Federico Nieva
Abogado